viernes, 15 de febrero de 2019

Previa

Luego de años dedicado a esto de las carreras y después de haber participado en montones de 10, 15 y 21 K de asfalto y varias de montaña entre 15 y 50 kms, he aprendido lo importante de ser metódico preparando todo la víspera de una competencia. No es cuestión de agarrar lo primero que asome y salir disparado al sitio de partida, hay que tomarse el tiempo de ver que todo esté debidamente preparado, así sea que solo vas a correr la vuelta a la manzana en la mañana deportiva de la escuela de tus hijos.

Hay un poco de aspectos que deben cuidarse al detalle, los mas básicos tienen que ver con la indumentaria, en las carreras donde pagas una inscripción generalmente te entregan un chip y la camiseta oficial del evento, junto con montones de flyers publicitarios que siempre tiro a la basura, alguno que otro regalo de los auspiciantes (una barra, una bebida, pulseras) y un bolso que no es la gran cosa, ni algo muy práctico. Siempre tienes un día y horario específicos para retirar el kit, hazlo a tiempo, no vayas cuando ya están cerrando, coordina con alguien que te ayude si se te dificulta por alguna razón, todo lo que se deja para el último tiene grandes posibilidades de no salir como uno espera.

Tener la indumentaria lista, no es solo retirar la camiseta, es ubicar en un solo sitio todo lo que vas a usar al día siguiente para la carrera: ropa interior, medias, zapatos, short/lycra, protección para el sol (gafas, gorra, bloqueador), una chompa según el clima y si corres de noche la linterna cargada o con pilas en excelente estado. Parecería absurdo, pero este pequeño detalle de alistar todo la noche anterior influye mucho en el ánimo, me reduce el estrés y la ansiedad, me ayuda a dormir mejor y hasta a ser mas práctico en la mañana, cuando hay que madrugar mas de lo habitual. Si se trata de una carrera en montaña, donde se requiere mas indumentaria e implementos, la cosa se vuelve un verdadero ritual, en base a la distancia que haré, debo calcular cuanta comida llevar, cuanto líquido adicional al de la mochila de hidratación sería necesario, recordar que siempre se va a acabar, porque nunca es suficiente agua, según el clima ver que chompa llevo, mirar los datos de la carrera y ver que otros implementos obligatorios necesito, hacer una lista y chequear uno a uno para no olvidar nada. Finalmente poner alarma en el teléfono, TV y reloj es básico, no hay opción a quedarse dormido.

Alistar la ropa y materiales para una carrera no lo es todo, prepararse interiormente, relajar el cuerpo y la mente es fundamental, no sirve de nada tener la ropa bien ordenada y los implementos a disposición, si en tu cabeza tienes un montón de broncas martillándote, de nada sirve tener unos excelentes zapatos y las gafas de sol mas caras, si aún no te recuperaste de ese dolor cojudo en la pantorrilla. La previa de una carrera exige estar en las mejores condiciones físicas y mentales. La parte física se obtiene con el entrenamiento constante que hayas realizado para la distancia que vas a correr, no puedes meterte a correr una 21k si solo has entrenado (y a medias) para una 10k, el descanso correcto, la alimentación adecuada y los propios cuidados que mantengas antes de una carrera te ayudan a llegar sin novedades físicas a la línea de partida. Cada corredor tiene sus claves y desarrolla sus métodos, hay unos que solo descansan 48 antes de competir, otros descansamos una semana completa, es muy variable el asunto, pero lo importante es cuidarse y llegar sin golpes, ni dolores que puedan limitarnos de alguna forma.

La otra parte y creo es la mas importante es la mental, mientras mas firme y convencido llegues a una competencia mejor te irá, claro que no puedes llegar a una media maratón sin haber entrenado algo y esperar que te vaya bien solo por pensar que así será. Cuando me pongo en la línea de partida ya no pienso en nada más, solo me veo acabando la carrera, me olvido de ese día en que me dió pereza hacer la última subida del entrenamiento y me fui por el desvío para llegar a casa mas pronto, no me acuerdo tampoco de ese día en que salí a entrenar con lluvia y lodo y que en un resbalón me hice daño la rodilla, si llegué a la salida de esa carrera es porque me preparé y se que lo hice para poder terminar sin problema la ruta que me toca. En el momento antes que den la salida, me olvido de ese pendiente del trabajo que aun no puedo solucionar, de la plata de la tarjeta que aun no pago, del desplante que me hicieron hace unos días, ese momento solo estoy yo, con todo lo que entrené (que nunca es suficiente tampoco) y con la cabeza puesta al 100% en lo que se viene cuando den la largada.

Este proceso de liberarse mentalmente, no se hace solo minutos antes de la carrera, sino desde muchos días antes, establecer prioridades y saber de que mismo vale preocuparse y que ni siquiera merece el esfuerzo de un recuerdo, es lo que me da la serenidad de llegar sin presiones ni ansiedades a una carrera, no soy profesional, lo hago por puro gusto, soy solo un aficionado, pero aún así espero dar lo mejor, y con tonterias ocupándote la cabeza no es lo mismo. Mi ritual mas importante es ese, liberarme mentalmente de lo que no sirve, dejar solo lo que puede aportar y ponerlo en pausa mientras corro, la previa mental es la mas importante, es la que te ayuda a que todo el entrenamiento de semanas y meses tenga el mejor efecto. Todo lo que pueda ayudar los días previos a estar con la mente despejada y de buen ánimo es bienvenido: una película, una comida, música, reir mucho sobre todo.

El buen desempeño en competencia depende de todos los factores mencionados, sobre todo de las ganas y la fuerza que se le ponga al momento de empezar, lo demás se va dando como debe darse, no hay verdad mas absoluta que esa que dice: "la carrera misma nos pone a cada uno en su lugar".

martes, 12 de febrero de 2019

Correr

"Correr es la manera mas humana que tenemos de desplazarnos, es la mas pura y sencilla"
- Kilian Jornet

Un día empecé a correr, fue la manera mas simple de salir de uno de los tantos agujeros en los que he estado algún momento en la vida, fue muy duro empezar, al principio tuve un poco de miedo de embarcarme en algo que nunca antes había hecho, luego vino la montaña rusa de sensaciones, cuando vi que si podía darme una vuelta completa a la pista azul de La Carolina y luego a todo el parque. Vino la fatiga y las ganas de no hacerlo nunca más, pero las endorfinas se vuelven adictivas y volvía a buscar la sensación de bienestar luego de unos 4 o 6 kilómetros recorridos. 

Llegaron las primeras competencias oficiales y la satisfacción de hacer menos de una hora en una 10k de asfalto, que para un aficionado y novato, sabe a gloria. También vinieron lesiones, que me alejaron algún tiempo de la actividad, entrenar sin técnica y correr solo por correr te pasa factura, llega un momento en que crees que lo puedes todo y sobreentrenas, aparte no tienes idea de que empezar a correr implica no solo darte vueltas en una pista o parque, ni solo hacer una 10K cada mes, comprendes que debes tratarte mejor, comer de otra manera, dejar las malas noches y los vicios a un lado, darle importancia al trabajo funcional y al fortalecimiento físico, te familiarizas con el término "crosstraining", aprendes que también el correcto descanso es fundamental, de lo contrario solo te estás exigiendo físicamente sin ningún sentido y a la larga eso no beneficia de ninguna manera. 

La parte mas complicada es cuando te encuentras en ese limbo donde por un lado está tu vida, tal como la conoces hasta ese momento y por otro la posibilidad real de iniciar en algo que la haga distinta, te encuentras un fin de semana cualquiera con la difícil decisión de ir a un compromiso social con tu familia o amigos, compromiso de esos que se extienden hasta la madrugada y en la mayoría de casos uno no sabe en que estado va a salir, o quedarte en casa y dormir temprano, porque al otro día tienes que ir a hacer un entrenamiento largo y fuerte o mejor aún: competir. Lo que uno escoja en una situación así implica una renuncia, que suele convertirse en un peso, si no voy al compromiso mis familiares o amigos me van a ver como bicho raro, no me van a invitar nunca más y me lanzarán todo tipo de jodas, por otra parte si no voy a entrenar o a la carrera, voy a tener un cargo de conciencia enorme de haber estado preparándome tanto durante semanas, haber pagado la inscripción de ser el caso y sentirme mal por no ser disciplinado y comprometido con la actividad que estoy haciendo. De acuerdo al ejemplo, cumplir con ambas cosas, no es recomendable bajo ningún concepto. Y es aquí justamente en donde muchos nos hemos quedado, queremos realizar grandes cosas corriendo, pero no queremos dejar las cosas que se oponen a esos logros, buscamos con afán estar en buen estado físico, pero seguimos fumando, bebiendo y comiendo huevadas.

Para unos es mas fácil comprometerse y adquirir disciplina, a otros nos cuesta un montón y aquí es donde entendemos que correr solo por correr está bien, pero que lo importante, igual que en la vida, es correr con un objetivo, ya sea bajar de peso, mejorar tiempos, hacer distancias mas largas, ganar una apuesta o lo que tengamos trazado en nuestra cabeza como el logro que queremos alcanzar. Es aquí donde me di cuenta de la importancia de tener un plan para esto de correr, donde aprendí como hacer las series de velocidad, cuando si y cuando no hacer un fondo largo, cuantos días a la semana entrenar corriendo, cuantos de crosstraining y cuantos simplemente no hacer nada. Me enteré también que los mejores zapatos no son los del color mas llamativo o la marca mejor posicionada, sino los que cumplen con las características técnicas que yo requiero para mi objetivo, vi en el internet que existen grupos de corredores que se juntan un par de veces por semana para entrenar, de pronto un día estás con ese familiar que no te llevas mucho o con algún pana que no tienes mucha cercanía, conversando sobre carreras, tiempos, lesiones, calzado y te das cuenta que hay un montón de gente, que por convcción o por moda en último caso, está en lo mismo que vos y las cosas empiezan a tomar sentido.

En los últimos meses del 2011 empecé a correr, a inicios del 2012 hice mi primera carrera oficial, hasta la fecha he podido mantenerme activo en eso, con todos los altibajos que se puedan imaginar y que brevemente describo en los párrafos anteriores, he tenido épocas de varios meses en los que por lesión no he hecho nada y también otras en que simplemente me doy una vuelta por el viejo "estilo de vida". No creo que estoy haciendo algo especial o que de alguna manera me haga diferente, soy tan común como cualquiera, esto es una afición, así como hay gente que toca algún instrumento musical, baila, arma rompecabezas, cría perros, en general, que ocupa su tiempo libre en alguna actividad que le gusta y le da algún tipo de satisfacción. No llevo cuenta de cuantas competencias he hecho, pero se que son bastantes para mí, pero muy pocas comparadas con gente que lleva muchos mas años en esto, le dedica mas tiempo y le pone mas pasión al asunto. Hoy en día se un par de cosas básicas al respecto, pero me falta montón por aprender, como todos, busco ser un poco mejor cada día, no solo corriendo, sino en todo lo que implica vivir.

He conocido gente maravillosa a través de estos años corriendo, también me he topado con algún pelmazo, no es que los corredores somos las mejores personas, tenemos nuestro carácter y nuestra forma de ser y, como en todo, hay un montón de gente valiosa haciendo esto y por ahí alguno que otro desubicado. No tenemos autoridad moral para señalar a nadie por su forma de vivir y hacer las cosas, si nos preguntan respondemos y damos alguna recomendación a quien le interese, no estamos acá para reclutar a nadie ni formamos una secta que todos estén obligados a seguir ciegamente. Correr no nos ha dado estabilidad económica, social o emocional, tampoco nos ha alejado de los problemas comunes del ser humano. Somos solo personas que practican un deporte, el cual llega a formar parte de nuestro día a día y a convertirse en una herramienta básica para interiorizar los problemas y hallarles solución, reflexionar un poco sobre la vida, aprender a tener disciplina, conocer nuevos amigos y mantenerse en un buen estado de salud física y mental.

Todos los corredores tienen su historia, esta, a breves rasgos, es la mía, mientras Dios lo permita se seguirá escribiendo y la iré compartiendo acá como mejor pueda, quizás a alguien que lea esto le pueda servir, así sea para conciliar el sueño.


lunes, 11 de febrero de 2019

Años después


La última vez que escribí en el blog fue hace 4 años, publiqué algo sobre los días que pasé en Olón, previo a recibir el año nuevo 2015 en Guayaquil. Esa fue la última entrada de aquel blog maldito donde posteaba con el seudónimo de Atrapasueños, mi intención era continuar escribiendo ahí, pero hay un problema con el código fuente que no tengo idea como reparar, las 4 tonteras que sabía de HTML ya no me acuerdo y creo que en estos tiempos ya no sirven para nada. Decidí, sin pensarlo mucho, dejar ese blog tal como está, la mayoría de las pendejadas que están ahí escritas, son demasiado chistosas como para borrarlas permanentemente.

Últimamente en mi cuenta de Twitter he empezado a escribir hilos sobre cosas que me pasan o que pienso, siempre me quedo con las ganas de extenderme mas en lo que digo, quienes medio me conocen, saben que cuando entro en confianza hablo mas de la cuenta incluso, por eso retomé esto del blog, para contar en algún lado y con mas detalle, todas las cosas que hoy en día tengo en la cabeza. Además quiero dejar constancia de mis "logros" deportivos actuales, que la verdad no tienen ningún mérito ni valor objetivo, mas que para mi, pero que me he dado cuenta, les han servido de, digamos, modelo o inspiración a otras personas que me siguen en Twitter.

Otra razón para no seguir escribiendo en la URL anterior y empezar de cero, es que ya no me siento con ganas ni tengo la "inspiración" de hace mas de 10 años, cuando escribía con esa irreverencia absoluta hacia todo y todos, donde mi lugar en el mundo estaba muy distante de donde me hallo ahora, lo que pondré acá será mas reflexivo y analítico, concluyente y constructivo, al menos espero poder acercarme un poco a eso. No espero tener la audiencia que tuve hace 10 o mas años, no espero que alguien me lea, este será un ejercicio base para, quizás un día, lograr algo mas grande, soñar no cuesta nada dicen.

Para quienes me conocen o leyeron alguna vez el otro blog, no esperen encontrar aquí las historias de borracheras, mujeres, amigotes y patanadas de otros tiempos. No me he vuelto pastor ni salvador de almas, solo pasó el tiempo y un montón de cosas y personas quedaron atrás, tampoco es que ya maduré, pero algo mismo he variado en mis conceptos sobre la vida. Menos se trata de que tengo alguna enfermedad terminal o me hallo en deuda con la vida, solo se trata de que en el camino me fui por rumbos que nunca imaginé tomar, unos me hicieron llorar y arrepentir de todo, otros han sido una alegría continúa y finalmente están los que me han hecho aprender cosas, que considero, importantes.

Empecemos.